viernes, agosto 25, 2006



EL PERDÓN
Desde chica me hablaron del perdón, mis padres, mis maestros, en la iglesia y siempre fue una palabra que tuve muy presente pero que en realidad, su significado era bastante abstracto, sabía que debía perdonar a quienes cometían errores, pero en realidad lo hacía como el abc de las tablas, siempre de la boca para afuera y sin saber realmente lo que eso significaba.
Ya de adulta empecé a comprender y a entender el gran significado de esa palabra y lo maravilloso que es experimentar los sentimientos que derivan de ese acto.
Si hoy tuviese que definir la palabra perdón, seguramente lo haría con un sinónimo, que encierra gran parte de su significado, y es la palabra "Libertad"..."Liberarse de"..Librarse, por momentos, si lo pienso detenidamente, parecería que hasta es un sentimiento medio egoista, porque el que más sale beneficiado, el que más bienestar experimenta en este acto, es quién perdona, y quizá no tanto así el perdonado.
A lo largo de estos años comprendí que la libertad de una persona radica en su corazón y en sus pensamientos y que nadie que cargue con la mochila llena de resentimientos, odios y viejas deudas por saldar puede sentir lo que es ser realmente libre, con el pasar del tiempo esa mochila se hace cada vez más pesada y día a día se va llenando cada vez más, lo único que logramos si la seguimos cargando, es dificultar nuestro paso, avanzar se torna cada vez más imposible, obviamente, su peso nos desgasta, nos quita energía, nos pone de mal humor, en síntesis es una tortura.. por lo tanto la pregunta es...¿a quién estamos castigando cargando con esa mochila? ¿al que debemos perdonar?, obviamente no, la respuesta es simple...a nosotros mismos...porque el que debemos perdonar, por ahí, ni sabe lo que llevamos dentro.
Si el camino a veces nos pone escollos ¿por qué hacerlo más difícil?, lo mejor para recorrerlo es decir: " Querida mochila gracias por acompañarme todos estos años, pero la verdad que ya no te necesito, acá te dejo y ojalá nadie te encuentre, desde ahora prefiero seguir solo", en ese momento, sentiremos algo nuevo dentro nuestro, entenderemos que todo es más sencillo de lo que suponíamos, volveremos a sentir esas energías que creíamos agotadas, tendremos ganas de recorrer el camino, apreciaremos las cosas que estan alrededor nuestro, en vez de estar pensando y lamentándonos con el peso que acarreábamos, al encontrarnos con alguien podremos compartir la experiencia de caminar juntos, en vez de atormentarlo con nuestros lamentos por cargar con tanto peso, llegaremos más rápido a las metas que nos llevó a recorrer ese camino, todo será tan sencillo que será casi imposible detenernos, disfutaremos de caminar hasta en los caminos más sinuosos y todo ¿por qué?... Porque nos sentimos libres, nos libramos de lo que entorpecía nuestros pasos.
Hasta ahí el pensamiento parece un tanto egoista, pero para no dar por sentado que es así, detengámosnos a pensar un poco en el otro, en aquella persona que nos lastimó, por quién nos sentimos heridos y acá es donde debemos abrir nuestro corazón, nuestra mente y pensar que quizá esa persona hizo lo mejor que pudo, o que bien esa persona es el resultado de otras, y que hasta el momento no pudo hacer su cambio, o que quizá eso que tanto nos dolió no era hacia nosotros, no era algo personal , podría habérselo hecho a cualquier otra, o hasta a ella misma, que a lo mejor su mochila es o era un tanto más pesada que la nuestra y realmente no se pudo detener a pensar en que a su lado había alguien, porque sólo lidiba con su problema, y no se trata de justificar sus actos, simplemente intentar comprender el por qué, seguramente existe un por qué. El día que podamos experimentar ese entendimiento, esa comprensión ya estaremos transitando sin darnos cuenta por el camino del perdón.
Con esta reflexión, no pretendo ser Teresa de Calcuta, por lo que significa que no estamos obligados a aceptar a esa persona de nuevo en nuestras vidas, recordemos que tenemos el poder de elegir.
Simplemente nos estamos liberando y una vez que esto ocurra ella sola desaparecerá de nuestras vidas.